La proliferacion de los negocios dedicados a la estetica

Basta con darse una vuelta por las zonas más concurridas de las grandes ciudades para encontrar decenas de lugares dedicados a la estética, tanto de hombres como de mujeres. Antes se creía que solo las mujeres debían de preocuparse por su aspecto físico, ahora cada vez son más los hombres que se preocupan no solo de ir al gimnasio y tener unos fuertes bíceps o la tableta marcada de abdominales,  si no de deshacerse del vello en exceso y de las antiestéticas arruguitas que salen alrededor de los ojos.

Estos negocios suelen tener en la puerta unos  expositores comprados seguramente en expositores-metacrilato.es. En estos hay propagandas y publicidad sobre los tratamientos que ofrecen en estos lugares. Como reclamo usan promociones en los que yendo la pareja sale más barato o si te depilas una zona te regalan otra, cosas del marketing. También es cierto que son muchos los negocios que usan este reclamo para captar clientes, colocan en la calle bien visible un expositor de metacrilato, es de este material por qué no se deteriora con el sol o con el frio extremo y es muy ligero y esto facilita su manipulación. Da igual donde vayas, los encuentras en todas partes.

Las clínicas de belleza son muy demandadas en este país en el que nos regimos por la belleza exterior tanto, en un siglo en el que valoramos más lo guapo que se es a la experiencia laboral o en la que miden tus ganas de trabajar por el largo de tus piernas. Es por esto que cada vez estamos más preocupados por nuestra apariencia física y procuramos estar siempre impecables. Ahora bien, no ayuda mucho a la relajación saber que en cualquier momento podemos ser los protagonistas de un video o de una fotografía tomada en la calle por cualquiera. Así no hay quien salga a la calle con la cara lavada, todos procuramos estar siempre arreglados y en perfectas condiciones, esto no hace otra cosa nada más que hacernos más vanidosos, mas narcisistas.

Vivimos en un mundo en el que todo se mueve por la apariencia física, solo queremos lo más guapo o lo que es menos feo. No es que esto sea algo malo, no me malinterpretéis, pero hemos dejado de lado muchos otros aspectos de la vida por centrarnos exclusivamente en la apariencia tanto en la nuestra, como en la de los demás.